viernes, 3 de septiembre de 2010

Tercer Aquelarre en la SECH





LO UTIL DE TODO ESTE MISTERIO

Recrear la visión de la existencia desde nuevas bases, obedeciendo al vértigo del misterio revelador. Por eso encontramos el asombro en aquellos acostumbrados a un modo tradicional de concebir un recital de poesía y se preguntan el por qué de este salto fuera de las fronteras de su lógica. Entonces cabe señalar lo útil de todo este misterio.
Yo les diría que se debe a una fuerza vital que se basa en el inconsciente donde tiene su apoyo y se revela en este mundo feliz, en la libertad, más allá de la realidad objetiva de lo natural y de lo racional. Tal vez irse en estos momentos de lo vulgar de lo cotidiano, de lo que nos abruma en este mundo para la posibilidad de esta pequeña gloria. Darle a todo lo que nos dificulta la vida un sentido de purificación.

Poder crear una manera nueva de sentir, de lograr la expresión pura del alma, saliéndose de la extraña cárcel de las formas hechas.
Encontrar un arte que sea para el espíritu como una forma de vivir. Vivir como pedía Heideger, poéticamente.
Encontrar un arte ya no para ver, sino con los ojos naturales, sino para ver con los ojos de una visión interior. Tal vez por eso cambia esta casa en cada Aquelarre de lo que acontece en ella a diario en una escenografía del alma, Así como creía Baudelaire que el arte puro se logra al crear una magia sugestiva que contenga a la vez al sujeto y al objeto.

Así de pronto, convertidos en Alicia en el país de las maravillas, imbuida, en sus paisajes sin sentido para algunos y sin embargo lograr esa experiencia de otra realidad de lo trans – sensorial, donde de pronto todos nos sentimos magos y hacemos historia dentro de la pequeña historia de esta casa , donde sin gritos destemplados, sólo con magia y poesía logramos un clima desorientador para algunos, pero acogedor , fraterno y sobre todo mágico que nos envuelve a todos . Así adivinemos lo que viene, seamos capaces de predecir los cataclismos del alma .

Por eso creo que Lila ha logrado subvertir un antiguo orden o desorden abriendo un aire distinto y nuevo.

Queremos construir o queremos ver una ternura infinita de acuerdo al espíritu humano.
Yo andaba a cuestas con los recuerdos nostálgicos de una tierra que se diluye en los recuerdos y que es necesario tenerla presente a cada instante, porque es la base donde se estabiliza el corazón. Por eso yo veo en estas puestas en escena superdotadas de amor , donde se aloja tímido, subvertido el drama de que vivimos rodeados . Donde las envidias , los chaqueteos, las rivalidades se avergüenzan y se mantienen fuera.

A propósito de esto, recuerdo a Duchamp que creía que las cosas más comunes, incluso aquellas compradas en el comercio se convierten en obras de arte por el sólo hecho de haber sido elegidas por un artista o un poeta. Porque este sólo hecho comunica una intensidad muy, muy especial a objetos que antes pasaban inadvertidos.

Por aquí anda lo que quería compartir con ustedes. Todo objeto convocado a estos Aquelarres se transforma en si mismo en comunicador de emociones con una intensidad advertible a simple vista. La casa entera vibrante de emociones, transformada en una casa de arte y poesía, en paz , sin tensiones, donde todos podemos amarnos, porque siento que todos lo necesitamos .

Los objetos colocados en los distintos lugares más que la impresión visual, reivindican la emoción del propio material. A este respecto quiero volver a lo que Lila les contó o les va a contar. El miércoles 25 recibí un premio o distinción que la Municipalidad de Santiago me entregó. Fui con Lila a recibir esa distinción. La ceremonia fue en el Hotel Plaza San Francisco, donde el salón llamado La pérgola, lo vimos transformado en una visión casi celestial, donde las luces se habían transformado en una escena de magia y poesía. Creímos entender que ese entorno se cargaba de la buen intención a la que se convocaba, porque en esa ocasión, la Ilustre Municipalidad de Santiago distinguía a sus más destacados dirigentes comunitarios.
Traigo a cuento esta observación, porque lo mismo nos ocurre con nuestros vestidos, en las ropas usadas en cada ocasión en estas sesiones de magia. Lila me proporciona esta túnica mejicana con flores a la manera de Frida Kahlo y además este reboso mejicano traído y regalado para ella por su papá. De pronto todo se ha transformado en poesía: lo físico, lo material. Estas telas no sólo reivindicando emociones no sólo del propio material de que están hechos, sino toda la emoción que conllevan y nos dejan en compañía de Frida y de Alfonso Calderón.

Así deberíamos verlo. Así nuestras escritoras y el Encantador que hoy participaron llenaron la casa de un mundo casi sobrenatural como Alicia en su viaje a lo trasnatural, porque sin duda es así como construímos el arte y la poesía.


Marina Latorre










Aproximación al paisaje

"Poco me importa que los fantasmas evocados
vengan desde los limbos de mi memoria
o de los de otro mundo".
Marguerite Yourcenar.


Los poetas congregados en los Aquelarres “Brujas en las letras y un Encantador” nos encontramos en este espacio con la intención de hacer girar el mundo a favor de la creación. En algún momento de nuestras vidas hemos abordado un paisaje misterioso que no podemos abandonar. Es el Yo poético que se extiende sin límites en la medida que avanzamos y despejamos el camino tendiendo puentes o construyendo salones donde sembrar columnas y poblar los rincones de inquietantes estatuas. Son diosas con memoria a las que dimos vida y protegimos del tiempo y de la lluvia hasta que aprendieron a hablar y a jugar. Entonces las soltamos para que buscaran un rumbo, un buen lugar para dormir y un destino donde despertar.

Pero el escenario que habitamos es giratorio como la tierra y lo que se piensa o se vive es tan real como aquello que se sueña. Y el destino es móvil como un carrusel. Va y vuelve entre las vidas que creemos vivir o en las que creamos para que vivan por su propia cuenta una vez que las liberamos, y no importa si olvidan el paraguas o el paracaídas sobre la mesa de disección, a la hora de examinar el oscuro vestido que define la belleza.

Los sueños provienen de distintos Yoes. La diferencia está en el método que usan para hacer que los tomemos en serio, en los símbolos que dejar caer como reguero de estrellas, piedras luminosas que guían, sorprenden o duelen porque siempre revelan algo sobre la materia creativa del mundo interior, cuando alguna pieza se abre o un tragaluz deja entrever la fragilidad de la planta principal, donde moldeamos el barro de la realidad. A veces un sonido se hace reconocible, una sombra se levanta del pasado y pide la palabra, entonces dejamos abierta la ventana para que sople su mensaje, se retire en paz y vuelva donde debe, porque estamos atentos al deambular del fantasma que pasea por el parque, escribiendo su diario de vida sobre las hojas secas del invierno, sin las inhibiciones del Ser ocupando un territorio prohibido, un género prohibido para la desnudez de la carne, porque no tiene donde materializar su Yo. En los sueños, los muertos pueden vagar libremente sin soportar las groserías de los vivos. Los vivos carecen de diplomacia en cuestiones metafísicas y siempre atacan con preguntas inadecuadas. Luego olvidan lo que se les dice y al cabo de unos días vuelven a asaltarnos con las mismas dudas. Se les caen las cosas de las manos, no miden sus fuerzas, sus posibilidades, no aguzan el ojo, no han hecho sutil al oído, y actúan como sonámbulos pisando las hojas secas y haciendo crujir las nervaduras donde se estanca la savia que fertiliza los jardines de la poesía.

En este Aquelarre todas las magas y encantadores son habitantes del Yo poético, han oído los secretos de la naturaleza y algo tienen que decirnos. La mesa ha sido puesta para recibirlos y compartir conjuros con la magia de la creación, sus milagros y metáforas.






En el encuentro mágico de ayer, las lecturas poéticas de Lila Díaz, Cristina Larco, Theodoro Elssaca, María Inés Zaldívar, Damaris Calderón y Ángela Montero, además de las acciones de arte y la puesta en escena que incluía hojas secas ocres y doradas sobre el suelo del salón, una fina lluvia de papel metálico cayó suave y armoniosa desde el piso superior, y produjo en los asistentes la sensación de vivir el clima poético que estimula la imaginación y permite que ocurra una y otra vez lo que observamos: un gran número de personas se juntan a compartir el mundo creativo de magos, poetas y músicos. Y cuando vuelven a sus casas tienen la certeza de que es posible desafiar rutinas y obstáculos para festejar en armonía los misterios de la vida con una sensibilidad colectiva que reactualiza los ritos ancestrales, simbólicos y liberadores para situarnos en un espacio sagrado y sin tiempo.



Más información, ver crónica de Amanda Espejo en Revista LA MANCHA:


Fotografías:
Yasmín Fawaz

2 comentarios:

Amanda dijo...

Sorpresivo y encantador resultó el tercer Aquelarre durante todo su fluir. Se nota una preocupación añadida entre quienes participan, en el sentido de hacer una bonita presentación, además de su lectura.
Felicitaciones nuevamente a Lila Calderón, a Marina Latorre y a todos quienes participaron aquella noche.

Hasta el próximo!!!

Lila Magritte dijo...

La magia ha consistido en ganar un espacio que se construye con cariño, donde cada poeta entrega una parte de su mundo creativo y cada sesión permite conocer un poco más de ellos, sus trabajos, reflexiones y poderes adquiridos en el oficio. Se genera además una amistad con el público que vibra con el humor y el amor que circula en el ambiente.
Es una gran experiencia que estamos compartiendo.

Y como dice Amanda, ¡¡¡hasta el próximo!!!

 

Marina Latorre Uribe | Creative Commons Attribution- Noncommercial License | Dandy Dandilion Designed by Simply Fabulous Blogger Templates